Contacto Agro-Industrial Industria cárnica. Alerta por “impactos resonantes”: cierran plantas, cae la faena y falta financiamiento

Industria cárnica. Alerta por “impactos resonantes”: cierran plantas, cae la faena y falta financiamiento


El sector de la industria cárnica local enfrenta un año complejo y “ya hay impactos resonantes” con cierres de plantas, reprogramaciones productivas y crecientes dificultades financieras que afectan a distintos eslabones de la cadena.

Además, la faena vacuna volvió a retroceder en febrero, aunque la caída fue menos pronunciada que en enero. A esto se suman fuertes aumentos en el precio de la hacienda y de la carne. También alertan que el sector no tiene el financiamiento que requiere.

Este es el panorama complejo en un año que pinta “especialmente difícil” y que resumió Daniel Urcia en la editorial mensual de FIFRA.

Cae la faena y cierran plantas

La industria cárnica comienza a transitar un año bastante difícil ya que está acuciada principalmente por una caída en la actividad, cierre de frigoríficos y problemas financieros.

En este sentido, según indicó Urcia “ya hay impactos resonantes”: tres plantas con habilitación de mercados externos ubicadas en Bahía Blanca (Buenos Aires), Bernasconi y General Pico (ambas en La Pampa) dejaron de operar entre fines del año pasado y los primeros meses de este. Entre las tres faenaron 172.543 cabezas el año pasado.

“Pero también hay otras fábricas que están reprogramando su producción para reducir gastos, lo que afecta los turnos y días de trabajo”, alertó el presidente de FIFRA.

En febrero volvió a bajar la faena vacuna, pero la caída no fue tan marcada como en enero, a pesar de que en el segundo mes del año hubo sólo 18 días hábiles por los feriados de carnaval a los que se suman los efectos indirectos del paro general.

Paralelamente, “el crecimiento de la faena marginal con destino comercial (a campo) tanto de vacunos como de porcinos, situación que la gran mayoría de comunas y municipios, además de organismos provinciales y nacionales miran para otro lado, ponen en serio riesgo a la actividad formal y al empleo registrado”, el representante de los frigoríficos.

Falta financiamiento

Por otro lado, en el eslabón comercial de la cadena “hay preocupación por el alargamiento de los plazos de pago que genera descalces financieros y en algunos casos pérdidas del capital de trabajo”, indicó Urica.

El ejecutivo de FIFRA también advirtió por los problemas financieros que enfrenta la industria ya que “el crédito característico del sector, es soportado por la cadena porque casi no hay financiamiento bancario o externo para la compra de hacienda con destino a faena”.

Además, denunció que “el atraso en la devolución de reintegros de IVA por ARCA pasa a ser absolutamente relevantes en virtud de la revaluación que tuvo la hacienda y es un daño financiero adicional que restringe la capacidad y operatoria comercial”.

“Como también lo dijimos, este será un año para revisar y estar atento a todos los costos, las empresas deberán ser muy precavidas en la toma de cada decisión”, expresó.

Precios y consumo

Al combo letal de caída en la actividad, cierre de plantas y falta de financiamiento se le suman los incrementos de precios que tuvo la hacienda en los últimos meses.

“Parece que llegaron a sus niveles máximos y a juzgar por la respuesta que están dando matarifes y frigoríficos pareciera que se está encontrando un escenario de precios algunos escalones más abajo que los picos logrados semanas atrás”, analizó Urcia.

“Es probable que estos valores se sostengan durante algunos meses. Cabe destacar que los precios de la carne y de la hacienda para la faena aumentaron en torno al 70%, duplicaron a la inflación”, agregó.

Este escenario, según el ejecutivo “no se puede sostener durante más tiempo porque las empresas se terminan quedando sin capital de trabajo. Eso sin contar los incrementos en otros rubros como combustibles, energía eléctrica, gas y la siempre necesaria recomposición salarial”.

Esta situación también influye en el consumo. “Con estos precios de la carne vacuna, y según las mediciones que hizo el IPCVA, se amplió la relación con el pollo. Actualmente con 1 kilo de asado se pueden comprar 3,94 kilos de pollo, brecha muy cercana al máximo logrado en 2022 que de 3,96 kilos a 1”, detalló.

Por otra parte, “la relación con la carne de cerdos es de 2 a 1, es la diferencia más amplia desde 2022 cuando se fue de 1,48 kilos de carne porcina por uno de carne vacuna”, completó en su editorial mensual Daniel Urcia para graficar el complejo panorama que atraviesa la industria cárnica y la producción de carne vacuna.

 

FUENTE: AGROVERDAD


Fecha: 25/03/2026

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